Un grupo de ladrones ejecutó un plan preciso y silencioso para sustraer valiosas piezas históricas del Museo del Louvre. Las autoridades francesas investigan un golpe que podría estar vinculado al tráfico internacional de arte.
El Museo del Louvre, uno de los emblemas culturales más importantes del mundo, fue escenario de un impactante robo que dejó en shock a Francia. En apenas ocho minutos, un grupo de delincuentes se llevó joyas de la corona francesa valuadas en millones de euros, burlando las estrictas medidas de seguridad del museo y desapareciendo sin dejar rastros.
Según las primeras investigaciones, el atraco fue ejecutado con una precisión milimétrica. Los ladrones ingresaron al museo utilizando accesos poco vigilados, anularon los sistemas de alarma y sustrajeron las piezas más valiosas de una vitrina blindada. Las cámaras de seguridad registraron su ingreso y salida, pero sus rostros permanecen cubiertos, lo que dificulta la identificación.
El Ministerio de Cultura francés calificó el hecho como “una herida al patrimonio nacional” y anunció una revisión completa de los protocolos de seguridad en los principales museos del país. En tanto, Interpol se sumó a la investigación, ante la sospecha de que el robo podría formar parte de una red internacional dedicada al tráfico de arte y objetos históricos.
La conmoción se extendió más allá de Francia, ya que el robo recuerda a otros golpes de alto perfil en museos europeos durante las últimas décadas. Las autoridades buscan recuperar las joyas antes de que desaparezcan en el mercado negro, mientras el Louvre intenta recomponer su imagen tras un hecho que quedará en la historia por su velocidad y audacia.





