El auge de las criptomonedas trajo nuevas oportunidades, pero también nuevos riesgos. Cada vez más usuarios que cobran sus honorarios en activos digitales son víctimas de estafas y hackeos, según un informe de la firma Chainalysis.
El estudio reveló que, en lo que va del año, los robos de criptomonedas superan los USD 2.170 millones a nivel global. Los ciberdelincuentes utilizan técnicas cada vez más sofisticadas, como el phishing mediante correos falsos o la creación de billeteras clonadas.
En la Argentina, el fenómeno preocupa especialmente a los freelancers que operan con stablecoins. Expertos en seguridad digital recomiendan verificar los enlaces antes de transferir fondos, activar la autenticación de dos pasos y almacenar las claves privadas fuera de línea.
El Ministerio de Seguridad y el sector financiero trabajan en un protocolo conjunto para mejorar la respuesta ante incidentes. Aunque la adopción de criptoactivos sigue creciendo, los especialistas advierten que la falta de educación digital y la confianza excesiva en plataformas sin respaldo regulatorio siguen siendo los principales puntos débiles del sistema.





