El gobierno estadounidense defendió su apoyo financiero a Argentina tras la polémica generada entre legisladores demócratas y algunos republicanos. Scott Bessent, secretario del Tesoro, afirmó que el swap de USD 20.000 millones con el país latinoamericano no implicará pérdidas para los contribuyentes y se trata de un mecanismo seguro gestionado a través del Fondo de Estabilización de Cambios.
Según Bessent, la iniciativa no es un rescate, sino una línea de intercambio que permite respaldar a un aliado estratégico en la región. “El fondo nunca ha registrado pérdidas y no lo hará ahora”, remarcó en entrevistas con NBC y CBS.
La medida, que incluye la compra de carne argentina, generó rechazo entre sectores agrícolas en EE.UU., que pidieron priorizar los intereses internos. Sin embargo, Bessent defendió la acción como una inversión preventiva para consolidar la estabilidad de un gobierno amigo y evitar escenarios críticos como el que, según él, atraviesa Venezuela.
El secretario enfatizó que la política estadounidense en la región busca “marcar la pauta en América Latina” y anticiparse a riesgos, en lugar de recurrir a medidas más agresivas, como intervenciones militares. “Es preferible apoyar con recursos económicos a un aliado confiable antes que enfrentar problemas mayores”, concluyó.





