Su estreno en la serie japonesa terminó abruptamente tras un choque que obligó a suspender la prueba y encendió las alarmas sobre su futuro en el automovilismo.
Durante su primera jornada de pruebas en el circuito de Suzuka, Jack Doohan perdió el control de su monoplaza en plena tanda de novatos y se estrelló contra una de las barreras de contención. El golpe fue lo suficientemente fuerte como para provocar la bandera roja y la suspensión inmediata de la sesión.
Afortunadamente, el piloto pudo salir del vehículo por sus propios medios, aunque debió ser trasladado para realizar controles médicos de rutina. El incidente generó preocupación dentro de su equipo, especialmente porque Doohan venía de un año irregular y buscaba recuperar confianza y ritmo competitivo.
El accidente deja en suspenso su proceso de adaptación a la Súper Fórmula, una categoría clave para relanzar su carrera. Su evolución física, la evaluación técnica del equipo y el análisis de lo ocurrido serán determinantes para definir cómo continuará su participación en la temporada.




