Delegaciones de Ucrania, Estados Unidos y Rusia cerraron una extensa jornada de reuniones a puertas cerradas y acordaron continuar este miércoles con una agenda centrada en cuestiones territoriales, militares y económicas.
Una nueva ronda de conversaciones trilaterales sobre la guerra en Ucrania concluyó este martes tras más de cuatro horas de deliberaciones entre representantes de Ucrania, Estados Unidos y Rusia, en un formato reservado y sin declaraciones públicas.
Según trascendió, las negociaciones se extenderán durante dos días y abordan un temario amplio que incluye disputas territoriales, cuestiones militares, preocupaciones políticas y económicas, además de eventuales garantías de seguridad para las partes involucradas.
La delegación rusa está integrada, entre otros, por el asesor presidencial Vladimir Medinsky y el viceministro de Relaciones Exteriores Mikhail Galuzin, en representación directa del Kremlin.
Por el lado de Washington, participan el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, quienes mantienen un rol activo en los contactos diplomáticos.
La delegación ucraniana está encabezada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, considerado una figura clave en la estrategia de Kiev frente al conflicto.
Aunque no se difundieron detalles sobre avances concretos, las partes acordaron retomar las conversaciones este miércoles, en un contexto marcado por la presión internacional para explorar vías de entendimiento tras años de enfrentamientos y tensiones persistentes.





