La administración de Donald Trump acusó a la universidad de permitir un “ambiente laboral hostil” contra docentes y empleados judíos e israelíes tras las protestas por el conflicto en Medio Oriente.
El gobierno de Estados Unidos presentó una demanda contra la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) por presunto antisemitismo en el campus. La acción judicial fue radicada ante un tribunal federal de distrito en Los Ángeles y apunta a lo que la administración calificó como un “ambiente laboral hostil” hacia profesores y personal judío e israelí.
Según la acusación, la universidad habría ignorado —e incluso facilitado— conductas antisemitas, además de desatender reiteradas denuncias de empleados que se sintieron amenazados tras las manifestaciones vinculadas al conflicto entre Israel y Palestina.
La fiscal general Pamela Bondi sostuvo en un comunicado que la investigación oficial detectó que las autoridades universitarias permitieron que prosperara un clima de antisemitismo que afectó tanto a estudiantes como a trabajadores.
El enfrentamiento entre la administración de Donald Trump y la casa de estudios ya había escalado en 2025, cuando el gobierno suspendió cerca de 584 millones de dólares en fondos federales destinados a investigación. Posteriormente, exigió un pago de mil millones de dólares para cerrar las acusaciones, aunque un juez federal ordenó restituir parte de los recursos.
Las tensiones se enmarcan en las protestas propalestinas que se extendieron por universidades estadounidenses en 2024. En mayo de ese año, más de 200 manifestantes fueron arrestados durante el desmantelamiento de un campamento en UCLA, en medio de un clima de fuerte polarización política y social.





