El presidente de Estados Unidos afirmó que el conflicto está “prácticamente terminado” y cuestionó la designación del nuevo líder supremo iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada” al considerar que las fuerzas militares iraníes quedaron seriamente debilitadas tras los ataques iniciados junto a Israel el pasado 28 de febrero.
En declaraciones a la prensa, el mandatario sostuvo que el poder militar de Irán sufrió un fuerte deterioro. “Creo que la guerra está muy completa, prácticamente. No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea”, afirmó.
Consultado sobre los próximos pasos en el conflicto, Trump descartó por el momento una invasión terrestre y aclaró que no se tomó ninguna decisión en ese sentido. “No hemos tomado ninguna decisión al respecto. Ni siquiera nos hemos acercado a ello”, indicó.
El presidente estadounidense también se refirió a la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo iraní y expresó su descontento con esa elección. “No tengo ningún mensaje para él. Ninguno en absoluto”, sostuvo.
En ese marco, lanzó una dura advertencia ante la posibilidad de que Irán intente bloquear el suministro mundial de petróleo en medio de la escalada en Medio Oriente.
“No permitiré que un régimen terrorista tome al mundo como rehén e intente detener el suministro global de petróleo”, afirmó Trump durante una conferencia de prensa en Florida, y advirtió que si Irán intenta hacerlo “recibirá un golpe a un nivel mucho, mucho más duro”.








