El ataque impactó en un complejo estratégico mientras crecen las advertencias por posibles represalias y riesgos regionales
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó que la fuerza aérea israelí atacó la mayor planta petroquímica de Irán, ubicada en Assaluyeh, en la provincia de Bushehr.
Según detalló el funcionario, el complejo afectado representa cerca del 50% de la producción petroquímica iraní, lo que lo convierte en un objetivo estratégico dentro de la infraestructura energética del país.
Medios iraníes informaron sobre múltiples explosiones en la zona y señalaron que la situación se encuentra “bajo control”, aunque continúan las evaluaciones sobre los daños ocasionados.
En paralelo, el ejército israelí anunció ataques a gran escala contra aeropuertos en Teherán, donde fueron alcanzados aviones y helicópteros con el objetivo de debilitar la capacidad aérea iraní.
En respuesta, Irán aseguró haber atacado un buque anfibio estadounidense y advirtió que intensificará sus represalias si continúan los ataques contra objetivos civiles, elevando aún más la tensión en la región.
El conflicto también generó preocupación internacional, con llamados a la moderación por parte de Rusia, cuyo canciller, Sergei Lavrov, instó a frenar los ataques sobre infraestructura sensible ante el riesgo de consecuencias graves para la región.







