La decisión responde a costos internos y limitaciones tecnológicas, en un contexto de caída productiva en el mercado local.
La empresa Georgalos decidió producir en China una versión especial de sus tradicionales caramelos masticables, en una apuesta por innovar con sabores poco convencionales y adaptarse a un escenario económico desafiante.
El producto en cuestión es el Flynn Paff “Jelly Beans Challenge”, una edición que combina sabores inesperados en cada pieza, donde cada color puede alternar entre opciones dulces y otras poco habituales, como combinaciones exóticas o disruptivas. Según explicó el titular de la firma, Miguel Zonnaras, la decisión respondió a la imposibilidad de desarrollar el producto con la tecnología disponible en la planta local.
Desde la compañía aclararon que se trata de un caso puntual: el resto de su portafolio —que incluye marcas como Mantecol, Palitos de la Selva, Flynn Paff, Toddy y Full Maní— continúa fabricándose en Argentina. Sin embargo, la línea “Challenge” se convirtió en la única producida en el exterior.
La decisión también está atravesada por factores económicos. Aunque materias primas como el azúcar o el cacao tienen características similares a nivel global, los costos logísticos, la infraestructura y la rentabilidad influyen de manera determinante. En algunos casos, trasladar productos dentro del país resulta más costoso que importarlos.
Mientras tanto, la planta local enfrenta una caída del 29% en la producción y opera con más de la mitad de su capacidad ociosa, lo que derivó en un esquema de suspensiones rotativas para parte del personal. Este escenario refleja las dificultades que atraviesa la industria frente a la apertura importadora y el contexto económico.
Pese a ello, la empresa proyecta lanzar nuevos productos de fabricación nacional durante el año para reactivar el consumo y sostener su presencia en el mercado, manteniendo la producción local como eje central, más allá de incursiones puntuales en el exterior.







