La propuesta del gobierno de Giorgia Meloni abrió un fuerte cruce diplomático con Madrid, que rechazó las acusaciones y convocó al embajador italiano.
El gobierno de Italia analiza suspender la aplicación del espacio Schengen con España como respuesta a la crisis migratoria desatada en Ceuta, una posibilidad que generó una inmediata tensión diplomática entre ambos países. La medida se encuentra en evaluación mientras continúan las reuniones de las autoridades italianas.
La controversia comenzó luego de que el canciller italiano, Antonio Tajani, relacionara el incremento de los cruces de migrantes hacia Ceuta con la regularización extraordinaria de extranjeros aprobada por España. Desde Madrid rechazaron esa interpretación y aclararon que la normativa contempla permisos de residencia y trabajo, pero no la concesión de la ciudadanía española.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, calificó las declaraciones de su par italiano como impropias entre países socios y anunció la convocatoria del embajador de Italia en Madrid. Además, sostuvo que la situación registrada en Ceuta responde a otros factores y no a la política migratoria adoptada por España.
En medio del agravamiento de la crisis, la primera ministra Giorgia Meloni afirmó que las imágenes provenientes del enclave evidencian la necesidad de reforzar el control de las fronteras europeas y advirtió que Italia está dispuesta a adoptar medidas extraordinarias, entre ellas la suspensión del espacio Schengen con España, para proteger la seguridad del bloque.
La escalada política también contó con el respaldo del vicepresidente italiano Matteo Salvini, quien volvió a defender una política migratoria más restrictiva y reclamó fortalecer los controles fronterizos. El espacio Schengen permite la libre circulación de personas entre la mayoría de los países de la Unión Europea, por lo que una eventual suspensión tendría un fuerte impacto político y operativo.









