El gobierno aseguró que las decisiones sobre la asistencia extranjera se toman según las necesidades de la emergencia y las capacidades de los equipos ofrecidos.
El gobierno de Colombia negó que haya rechazado asistencia internacional para afrontar las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país por motivos políticos o ideológicos. La aclaración surgió luego de la controversia generada por los criterios utilizados para seleccionar la ayuda extranjera.
El canciller Omar Bula aseguró que la respuesta ante la catástrofe se desarrolla sin considerar la orientación política de los países que ofrecieron colaboración. Según explicó, las decisiones están determinadas por las necesidades concretas surgidas tras el sismo y por las capacidades disponibles para atenderlas.
Por su parte, David Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, informó que Colombia solicitó formalmente asistencia para tareas de búsqueda y rescate a Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
El funcionario explicó que esos países fueron seleccionados debido a que cuentan con equipos especializados y reconocidos internacionalmente para intervenir en situaciones de emergencia de gran magnitud. De esta manera, la selección respondió a criterios operativos vinculados con las tareas que deben realizarse en las zonas afectadas.
En una primera etapa, las autoridades colombianas priorizaron la recepción de insumos y otros recursos humanitarios, mientras evaluaban las distintas propuestas de equipos internacionales de rescate. La estrategia se definió en función de las necesidades inmediatas generadas por el terremoto.
Desde el gobierno colombiano remarcaron que la asistencia internacional continúa siendo un componente de la respuesta ante la emergencia y rechazaron que existan criterios ideológicos para determinar qué ayuda aceptar. Las autoridades sostuvieron que el objetivo es incorporar los recursos y especialistas que resulten más adecuados para las tareas de rescate y atención de los damnificados.









