La Guardia Revolucionaria advirtió que atacará a cualquier embarcación que intente cruzar el paso estratégico. Los mercados reaccionaron con fuertes subas en el petróleo y el gas.
En una decisión que sacudió a los mercados internacionales, Irán anunció el cierre total del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. La medida fue comunicada por la Guardia Revolucionaria, que advirtió que cualquier barco que intente atravesar la zona será atacado.
El bloqueo se produce como respuesta a la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, que el fin de semana incluyó bombardeos sobre territorio iraní y derivó en la muerte del líder supremo Alí Jameneí. La escalada profundiza el riesgo de una expansión regional del conflicto.
La reacción de los mercados fue inmediata. El crudo Brent registró un fuerte salto y superó los 78 dólares por barril, con picos intradiarios aún mayores, mientras que el WTI también avanzó con fuerza. Analistas internacionales advierten que, si el bloqueo se prolonga, el precio podría escalar rápidamente hacia los 100 dólares.
El impacto también se trasladó al gas natural en Europa, que mostró subas pronunciadas ante el temor de interrupciones en las exportaciones de GNL desde el Golfo Pérsico. Por el Estrecho de Ormuz circula cerca del 20% del petróleo y gas que se comercializa en el mundo, lo que convierte a la vía en un punto neurálgico para la estabilidad energética global.
Además del efecto directo sobre los combustibles, navieras y aerolíneas comenzaron a rediseñar rutas logísticas, anticipando mayores costos de transporte y posibles demoras en cadenas de suministro sensibles, como las de componentes electrónicos y productos farmacéuticos.
En la Argentina, especialistas señalan que una suba sostenida del barril podría trasladarse a los surtidores locales. Se estima que cada incremento de 10 dólares en el precio internacional del crudo genera una presión adicional cercana al 4% en los combustibles del mercado interno, en un contexto de alta volatilidad global.









