Organizaciones pacifistas y ciudadanos salieron a las calles para rechazar la intervención militar y exigir al Congreso que frene la escalada bélica impulsada por la Casa Blanca.
Miles de personas se movilizaron en al menos medio centenar de ciudades de Estados Unidos para manifestarse contra los ataques lanzados junto a Israel sobre Irán. Las protestas se multiplicaron mientras el conflicto en Medio Oriente suma días de enfrentamientos y crece el temor a una expansión regional.
Una de las organizaciones convocantes, Answer Coalition, advirtió que la ofensiva puede derivar en una guerra de consecuencias devastadoras y acusó al presidente Donald Trump de tergiversar la amenaza iraní. El espacio llamó a construir un movimiento masivo para frenar la intervención y redirigir el gasto militar hacia necesidades sociales internas.
En Nueva York, cientos de manifestantes se concentraron en Columbus Circle, en Manhattan, para reclamar el fin inmediato de la operación. Durante la protesta, activistas denunciaron que los bombardeos violan el derecho internacional y cuestionaron el elevado presupuesto destinado a defensa en detrimento de políticas sociales.
También hubo movilizaciones frente a la Casa Blanca, donde participantes portaron banderas iraníes y consignas contra la guerra. Algunos manifestantes señalaron que la administración avanzó sin autorización explícita del Congreso y alertaron sobre el impacto humano que ya está provocando la escalada.
En la Costa Oeste, ciudades como San Francisco y San José replicaron las marchas en una jornada coordinada a nivel nacional. Legisladores demócratas se sumaron a las críticas y pidieron revisar la legalidad de la intervención. Los organizadores anticiparon nuevas protestas para los próximos días en distintos puntos del país.




