El empresario tecnológico desembolsó cerca de 12 millones de dólares por una residencia de alto nivel en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de Buenos Aires.
La adquisición de una de las propiedades más distinguidas de la Ciudad de Buenos Aires por parte de Peter Thiel generó impacto en el mercado inmobiliario premium. El cofundador de PayPal y referente global del capital de riesgo cerró la operación por una cifra cercana a los 12 millones de dólares, en una zona caracterizada por su exclusividad y escasa disponibilidad.
La residencia está ubicada en Barrio Parque, también conocido como Palermo Chico, un enclave residencial de alto valor histórico y urbanístico. Este sector se distingue por su baja densidad, grandes lotes y propiedades únicas, lo que lo convierte en uno de los puntos más codiciados del real estate porteño.
La vivienda, que fue recientemente modernizada, combina materiales de alta gama con un diseño actualizado. Las renovaciones incluyeron mejoras en áreas clave como la cocina, los baños y los espacios de recepción, logrando un equilibrio entre elegancia clásica y confort contemporáneo.
Con aproximadamente 1.600 metros cuadrados cubiertos, la casa presenta una distribución típica de las grandes residencias: áreas sociales amplias, sectores privados bien definidos y espacios de servicio independientes. En la planta baja se destacan un living de gran escala, comedor formal, escritorio y sectores dedicados a vinos y platería.
Uno de los elementos más distintivos es su escalera de mármol, que conecta los distintos niveles de la propiedad. En la planta superior se ubican seis dormitorios en suite, junto con espacios adicionales como otro escritorio y áreas funcionales como lavadero y dependencias.
La propiedad también cuenta con una cava, terraza con vistas al jardín y ambientes que integran interior y exterior. La operación no solo se destaca por su valor, sino que vuelve a posicionar al segmento más exclusivo del mercado inmobiliario de la Argentina en el radar de inversores internacionales.








