Aunque hubo mejoras en sectores clave, los ingresos fiscales de abril quedaron por debajo de la inflación y reflejan el impacto del comercio exterior.
La recaudación tributaria registró en abril su novena caída consecutiva en términos reales, al ubicarse por debajo de la inflación, según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. El organismo precisó que los ingresos alcanzaron los $17,4 billones, en un contexto económico marcado por desaceleraciones y cambios impositivos.
Desde la entidad señalaron que el resultado estuvo afectado principalmente por menores ingresos vinculados al comercio exterior. La desaceleración de las importaciones, sumada a una alta base de comparación del año anterior, incidió negativamente en la recaudación, al igual que la reducción de las alícuotas de derechos de exportación para productos agrícolas.
A pesar de este escenario, algunos tributos mostraron desempeños positivos. El Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue el principal motor de ingresos, con un incremento interanual del 28,3%, mientras que el Impuesto a las Ganancias también registró una suba significativa.
Otros recursos relevantes también crecieron, como el impuesto a los débitos y créditos bancarios, que mostró uno de los mayores avances relativos, y los aportes a la Administración Nacional de la Seguridad Social, que aumentaron más de un 26% interanual.
En contraste, los derechos de exportación evidenciaron una caída interanual, afectando el total recaudado, en línea con la baja de retenciones sobre productos como soja, trigo y maíz. Por su parte, los tributos vinculados a importaciones mostraron una suba más moderada.
El informe también anticipó cambios en la estructura tributaria, con la eliminación de algunos impuestos internos. Se espera que estas modificaciones comiencen a impactar en la recaudación a partir de mayo, en un contexto donde el gobierno busca recomponer ingresos sin frenar la actividad económica.








