La administración nacional prevé finalizar los pagos del tramo utilizado del acuerdo financiero durante 2026, mientras continúa la discusión sobre la renovación del convenio general con Beijing.
El gobierno nacional decidió avanzar con la cancelación del tramo activado del swap de monedas con China hacia mediados de 2026, en medio de un escenario atravesado por tensiones geopolíticas y una mayor cercanía financiera con Estados Unidos.
La medida apunta específicamente a los fondos efectivamente utilizados por la Argentina dentro del acuerdo firmado con el Banco Popular de China. Ese tramo había alcanzado unos 35.000 millones de yuanes, equivalentes a cerca de 5.000 millones de dólares, destinados principalmente al fortalecimiento de reservas y la estabilidad cambiaria.
De acuerdo con los últimos balances del Banco Central, el monto pendiente de cancelación se redujo a unos 675 millones de dólares, con vencimientos programados de manera escalonada a lo largo de 2026.
Sin embargo, todavía permanece abierta la discusión sobre el futuro del acuerdo marco firmado entre ambos bancos centrales, cuyo vencimiento está previsto para agosto. Mientras el tramo activado corresponde al dinero efectivamente utilizado, el convenio general funciona como una línea de liquidez contingente disponible para situaciones de necesidad financiera.
En la Casa Rosada sostienen que no existen objeciones para renovar el entendimiento más amplio con China, aunque hasta el momento ni el Ministerio de Economía ni el Banco Central confirmaron oficialmente una extensión del acuerdo.
El debate se produce en un contexto de creciente influencia de Estados Unidos sobre la política financiera argentina. Durante 2025, Washington impulsó distintos mecanismos de asistencia económica para el país y, al mismo tiempo, manifestó preocupación por el avance estratégico de China en áreas sensibles como infraestructura y cooperación tecnológica.









