El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, defendió el rol del sector privado y aseguró que el Estado debe limitarse a garantizar reglas claras y estabilidad para las inversiones.
El subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Federico Veller, afirmó que la Argentina atraviesa una “transformación profunda” en materia energética basada en la desregulación económica, la apertura de mercados y el impulso a la inversión privada.
Durante su exposición en la Cumbre de Estaciones de Servicio ante referentes del sector, el funcionario sostuvo que el gobierno busca dejar atrás décadas de intervención estatal para construir un esquema más competitivo. “El Estado no puede ni debe sustituir al sector privado. Su función es garantizar reglas claras, estabilidad y libertad para invertir”, expresó.
Veller cuestionó las políticas aplicadas en años anteriores sobre el mercado de combustibles y aseguró que los controles de precios generaron distorsiones que afectaron el crecimiento del sector y frenaron el desarrollo tecnológico. En ese sentido, destacó que la administración nacional decidió no intervenir frente a las recientes variaciones internacionales del precio del petróleo.
“No pusimos un barril criollo ni obligamos a las empresas a hacer tal o cual cosa. Estamos convencidos de que el sector privado sabe cómo encontrar el equilibrio”, afirmó el funcionario, quien remarcó que las compañías cuentan con el conocimiento técnico y comercial necesario para tomar decisiones eficientes.
El subsecretario también defendió el proceso de simplificación regulatoria impulsado por el gobierno y destacó medidas como la habilitación del autodespacho de combustibles y la autorización de estaciones móviles para ampliar el abastecimiento en localidades alejadas. Según explicó, las nuevas disposiciones permitirán reducir costos operativos, ampliar horarios y facilitar inversiones.
Además, resaltó que la balanza energética registró en 2025 un superávit histórico de US$ 8.700 millones y proyectó que este año el saldo positivo superará los US$ 10.000 millones. En paralelo, representantes de YPF, Raízen, AXION energy y PUMA Energy coincidieron en que el futuro del sector estará cada vez más vinculado a nuevos servicios, tecnología y negocios complementarios.








