El canciller señaló que las autoridades bolivianas detectaron inconsistencias en la documentación y en los motivos declarados para el viaje. Los integrantes de la delegación fueron rechazados y retornaron al país.
El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, sostuvo que las autoridades de Bolivia detectaron presuntas inconsistencias en el ingreso de una delegación argentina integrada por legisladores, dirigentes políticos, referentes sociales y representantes de organismos de derechos humanos.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el funcionario explicó que el grupo arribó al país vecino bajo la denominación de “Misión Internacional Humanitaria de Derechos Humanos”, con el objetivo declarado de relevar la situación de los derechos humanos en Bolivia a pedido de legisladores locales.
Según detalló Quirno, durante los controles migratorios las autoridades bolivianas habrían encontrado diferencias entre las condiciones informadas para ingresar al país y las actividades que los integrantes de la delegación habían anunciado públicamente. También mencionó posibles incumplimientos de requisitos previstos por la legislación vigente en Bolivia.
En ese marco, indicó que el gobierno encabezado por Rodrigo Paz Pereira decidió no autorizar el ingreso de los ciudadanos argentinos y procedió a su deportación, una medida que, según expresó, fue adoptada en ejercicio de sus facultades soberanas.
El canciller agregó que, tras conocerse la situación, la Embajada argentina en Bolivia y los consulados generales en La Paz y Santa Cruz de la Sierra activaron los mecanismos de asistencia consular correspondientes y mantuvieron contacto permanente con las autoridades competentes para seguir el caso.









