Las asociaciones reclaman la aplicación plena de una ley provincial sancionada en 2017 y exigen recursos, cobertura médica y beneficios para el personal. Mientras continúa el conflicto, dejaron de prestar servicios extraordinarios fuera de sus jurisdicciones.
Los bomberos voluntarios de Tucumán realizaron una protesta frente a la Casa de Gobierno provincial para reclamar la implementación integral de la Ley 9.039, sancionada en 2017. En paralelo, las asociaciones nucleadas en la Federación 3 de Junio resolvieron restringir los servicios extraordinarios fuera de sus respectivas jurisdicciones como medida de presión.
La decisión implica que cada cuartel continuará respondiendo a las emergencias de su localidad, pero dejará de colaborar con otros destacamentos y con operativos solicitados por Defensa Civil. Desde el sector advirtieron que esta modalidad puede afectar la respuesta ante incendios de gran magnitud, accidentes y rescates que requieren un despliegue conjunto de personal y equipamiento.
El principal reclamo apunta al cumplimiento de los beneficios previstos por la legislación provincial, entre ellos un subsidio permanente para el funcionamiento de los cuarteles, cobertura de salud para los voluntarios sin obra social y una pensión destinada a quienes superen los 25 años de servicio.
Los representantes de la Federación también señalaron que persisten demoras en la distribución de fondos nacionales para los cuarteles, aunque remarcaron que esa situación no exime a la administración provincial de cumplir con los compromisos establecidos por la normativa vigente.
Mientras esperan una respuesta de las autoridades, los bomberos sostienen que la cooperación entre asociaciones no puede depender únicamente de donaciones, rifas y aportes voluntarios. Aseguran que fortalecer el sistema resulta indispensable para garantizar una respuesta eficiente ante futuras emergencias en toda la provincia.








