El presidente estadounidense cuestionó a quienes advierten sobre una reducción de los arsenales y defendió la capacidad militar de Washington en medio de la guerra con Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó las versiones sobre una posible escasez de municiones en los arsenales estadounidenses y acusó de traición a quienes sostienen que Washington no cuenta con suficiente armamento para afrontar un conflicto prolongado.
Las declaraciones se produjeron luego de que distintos análisis occidentales alertaran sobre el ritmo de utilización de misiles e interceptores durante la guerra contra Irán. La administración Trump, sin embargo, insiste en que las Fuerzas Armadas disponen de recursos suficientes para sostener sus operaciones.
Estimaciones del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) citadas por medios estadounidenses señalaron que Washington habría utilizado una parte significativa de sus reservas de interceptores Patriot y THAAD, además de misiles de largo alcance Tomahawk y JASSM. Estas evaluaciones generaron preocupación entre algunos aliados europeos y asiáticos.
Desde el Pentágono negaron que exista una situación de desabastecimiento. Su principal portavoz, Sean Parnell, sostuvo que las Fuerzas Armadas estadounidenses mantienen una capacidad militar superior a la de cualquier otra potencia y rechazó las versiones sobre una falta de municiones.
Trump también elogió al secretario de Guerra, Pete Hegseth, por las operaciones realizadas durante la noche contra objetivos en Irán. El mandatario aseguró que Estados Unidos está imponiéndose en el conflicto y cuestionó a los medios de comunicación por, según su interpretación, mostrarse reticentes a reconocer los resultados de las operaciones militares.
Las afirmaciones se producen en un contexto de creciente atención sobre el nivel de los arsenales estadounidenses y la capacidad de Washington para sostener simultáneamente sus compromisos militares en distintas regiones. La disponibilidad de armamento se convirtió así en uno de los principales puntos de debate sobre la estrategia de defensa de la administración Trump.








