Una fundación tomó cartas en el asunto antes de que las aves fueran subastadas y las llevó a vivir en un entorno natural en Río Negro.
La historia de estos 40 pingüinos empezó de la peor manera posible: estaban en Mar del Plata, a punto de ser rematados, sin que nadie garantizara su bienestar. Pero una fundación decidió intervenir, los rescató y los trasladó hasta Río Negro, donde hoy viven en libertad.
El video que registró el operativo de rescate y traslado se viralizó rápidamente y emocionó a miles de personas en todo el país. La fundación estuvo a cargo de cada etapa del proceso, desde el rescate en Mar del Plata hasta la llegada de los animales a su nuevo hogar en la Patagonia.
El caso volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre el tráfico y la tenencia de animales silvestres en Argentina. La información fue publicada por LA NACION, que también dio a conocer el comunicado oficial de la organización con los detalles del rescate.








