La escribana María Cristina Clemente explicó que transferir bienes a los hijos antes de morir puede tener consecuencias económicas y legales muy difíciles de resolver.
La escribana María Cristina Clemente habló sin vueltas: nunca les aconsejaría a personas de 70 u 80 años que hagan una donación de sus bienes. La especialista señaló que, aunque es una práctica bastante común en la Argentina, muchas veces las familias no dimensionan los riesgos reales que implica transferir una propiedad en vida.
Uno de los problemas más frecuentes es que, con el paso del tiempo, las relaciones familiares pueden cambiar. Divorcios, deudas, malas decisiones económicas de los hijos: cualquiera de estas situaciones puede afectar directamente al adulto mayor que donó su bien, sin que tenga herramientas legales para protegerse.
Clemente insistió en que existen alternativas legales que permiten planificar la herencia de forma ordenada sin necesidad de desprenderse de los bienes en vida. Según LA NACION, la escribana destacó el testamento como la opción más recomendable para la mayoría de los casos.







