El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, consideró “positiva, cordial y productiva” la reunión que mantuvo en Casa Rosada con el designado ministro del Interior, Diego Santilli, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Sin detallar cuáles serían los ajustes necesarios, Llaryora señaló que el Presupuesto debe “tener una visión de crecimiento”, permitir que las provincias impulsen la producción, generen empleo y reduzcan la presión fiscal en un contexto de baja inflación. “Queremos un presupuesto que acompañe el desarrollo y el progreso”, expresó tras el encuentro, que se extendió por casi una hora y media.
Consultado sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, el mandatario provincial indicó que “todavía no hay un proyecto concreto” y remarcó la necesidad de cuidar a las pequeñas empresas. “Un juicio puede hacer cerrar a un comercio chico. Las reformas deben respetar los derechos adquiridos y reconocer las diferencias entre grandes y medianos empresarios”, afirmó.
Llaryora también aclaró que durante la reunión no se trató el reclamo histórico de Córdoba por la deuda de la Nación con la caja de jubilaciones provincial, ya que el tema “se encuentra en la Justicia”. Finalmente, destacó el tono del encuentro y el cambio de actitud del presidente Javier Milei: “Fue una reunión constructiva. Celebro que se abra una nueva etapa de diálogo y consensos, dejando atrás los agravios y las confrontaciones”, concluyó.









