En la primera licitación de julio, el Tesoro adjudicó $5,4 billones y alcanzó un rollover del 183,1%. Además, debutó el bono en dólares AO29, que recibió ofertas por más de US$1.000 millones.
El Ministerio de Economía informó que en la primera licitación de deuda de julio logró renovar la totalidad de los vencimientos previstos y obtuvo un financiamiento neto superior a los $2 billones. La operación registró un rollover del 183,12%, con adjudicaciones por $5,4 billones frente a vencimientos cercanos a los $3 billones.
El instrumento con mayor demanda fue la letra capitalizable en pesos con vencimiento en noviembre de 2026, que concentró colocaciones por $2,38 billones. También hubo una importante participación en bonos ajustados por CER, títulos atados a la tasa TAMAR y bonos vinculados al dólar.
En paralelo, el Tesoro concretó el debut del bono en dólares AO29, con vencimiento en 2029. El instrumento recibió ofertas por US$1.046 millones y finalmente adjudicó US$470 millones, con una tasa nominal anual del 8%, en el marco de la estrategia oficial para extender el perfil de la deuda.
Desde el equipo económico indicaron que la colocación forma parte del programa financiero destinado a reforzar la posición del Tesoro y cubrir las necesidades de financiamiento previstas hasta 2027. Además, este jueves se realizará una segunda ronda de suscripción, en la que podrán captarse hasta US$150 millones adicionales.
La Secretaría de Finanzas redujo la duración habitual del proceso de licitación para concluir la operatoria antes del partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial. La jornada cerró con una fuerte demanda de los inversores y permitió al Tesoro mantener su estrategia de absorción de liquidez mediante la colocación de deuda en moneda local y en dólares.








