El convenio firmado por ambos países abre la puerta a un programa nuclear saudita de uso pacífico con participación de empresas estadounidenses y deberá ser revisado por el Congreso de Estados Unidos.
Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear civil que habilita el desarrollo de un programa energético en el reino con apoyo de compañías estadounidenses. El entendimiento fue rubricado por el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y el ministro de Energía saudita, Abdulaziz bin Salman.
El convenio contempla la creación de un programa nuclear destinado a la generación de energía y otras aplicaciones civiles, bajo estándares de seguridad y no proliferación. Además, establece un marco de salvaguardias que busca garantizar el uso exclusivamente pacífico de la tecnología.
Según trascendió, el acuerdo tendría una vigencia de 30 años y permitiría la participación de empresas de Estados Unidos en el desarrollo de la infraestructura nuclear saudita. Entre las iniciativas previstas figura la posibilidad de enriquecer uranio en territorio saudita bajo estrictos controles y luego de estudios técnicos específicos.
La administración estadounidense sostuvo que la alianza fortalecerá los vínculos comerciales entre ambos países, impulsará inversiones de largo plazo y contribuirá a ampliar la capacidad energética saudita para abastecer proyectos estratégicos, entre ellos centros de datos vinculados a inteligencia artificial.
El entendimiento deberá ser evaluado por el Congreso de Estados Unidos, tal como establece la legislación vigente para este tipo de acuerdos. De recibir la aprobación correspondiente, Arabia Saudita se sumará al grupo de países del Golfo que cuentan con programas nucleares civiles desarrollados bajo mecanismos internacionales de control.








