Macron y Sánchez valoraron la posibilidad de una nueva integración británica al bloque, mientras Londres analiza distintas alternativas para redefinir su vínculo con Europa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, manifestaron su respaldo a la posibilidad de que el Reino Unido vuelva a integrarse a la Unión Europea, en medio del debate abierto en Londres sobre el futuro de la relación con el bloque tras el Brexit.
Durante una reunión en Madrid, Macron consideró que un eventual regreso británico sería una noticia positiva tanto para el Reino Unido como para los países europeos. Sin embargo, el mandatario francés advirtió que Londres no podría seleccionar únicamente algunos beneficios de la integración mientras permanece fuera de la Unión Europea.
Sánchez, por su parte, calificó la salida británica del bloque tras el referéndum de 2016 como una pérdida para el Reino Unido y para el proyecto europeo. El jefe del gobierno español sostuvo que España recibiría favorablemente una eventual decisión de Londres de avanzar nuevamente hacia una integración con la Unión Europea.
Desde la Comisión Europea señalaron que el Reino Unido continúa siendo considerado un socio cercano y relevante para el bloque. Al mismo tiempo, remarcaron que corresponde al gobierno británico definir el alcance que pretende darle a su relación futura con la Unión Europea y expresaron disposición para analizar las alternativas que pueda plantear Londres.
En paralelo, el primer ministro británico, Andy Burnham, sostuvo que el Reino Unido debería evaluar distintas opciones para su vínculo con la Unión Europea. Entre las posibilidades mencionó mantener el esquema actual, avanzar hacia una relación más estrecha o analizar mecanismos de integración como el mercado único y una unión aduanera.
El debate se desarrolla diez años después del referéndum de 2016 que determinó la salida británica del bloque y mientras los gobiernos europeos observan las señales provenientes de Londres. Por el momento, las distintas alternativas planteadas no implican una decisión formal del Reino Unido para solicitar su reincorporación a la Unión Europea.







