Nuevas herramientas buscan agilizar la planificación de viajes, mejorar la atención al cliente y facilitar la gestión de alojamientos.
La expansión de la inteligencia artificial (IA) impulsa cambios en el funcionamiento cotidiano de las empresas de turismo, que comienzan a incorporar herramientas destinadas a optimizar la experiencia de los viajeros y simplificar distintas tareas vinculadas con la planificación y la gestión de servicios.
Airbnb es una de las plataformas que avanza en esa dirección con nuevas funciones basadas en IA. En una primera etapa, las herramientas estarán disponibles en Estados Unidos, con la posibilidad de extenderse posteriormente a otros mercados. Entre las novedades se incluyen búsquedas mediante texto o voz, filtros inteligentes y descripciones de alojamientos generadas automáticamente para destacar sus principales características.
La plataforma también incorporó herramientas para facilitar la comparación entre distintos alojamientos. Los usuarios podrán visualizar opciones de manera conjunta y acceder a resúmenes generados por IA sobre sus características. A esto se suma un sistema de atención al cliente basado en inteligencia artificial disponible en más de 50 idiomas, que incorporará funciones de voz para responder consultas telefónicas.
Las nuevas herramientas también están orientadas a los anfitriones. Entre las funciones se encuentra un calendario para gestionar simultáneamente precios, disponibilidad, políticas de cancelación y descuentos de diferentes propiedades, además de planos interactivos en 3D que permiten mostrar con mayor detalle la distribución de los alojamientos antes de una reserva.
Otro de los desarrollos está relacionado con los precios dinámicos, mediante una herramienta que sugiere valores de acuerdo con la oferta y la demanda. A su vez, la plataforma incorporará análisis generados por IA sobre el desempeño de cada anfitrión, con información sobre los factores que influyen en sus ingresos y posibles acciones para mejorar los resultados.
La incorporación de estas tecnologías marca una tendencia creciente dentro del sector turístico, donde la inteligencia artificial comienza a utilizarse tanto para personalizar la experiencia de los viajeros como para automatizar procesos, analizar información y facilitar la toma de decisiones de quienes ofrecen servicios de alojamiento.







