La Argentina enfrenta una primavera y un verano marcados por el Súper Niño, un fenómeno que promete traer lluvias abundantes, tormentas y olas de calor hasta marzo de 2027.
La primavera arrancó con el Súper Niño como protagonista, y no parece que vaya a ceder fácilmente. Este fenómeno climático, que los especialistas venían monitoreando desde hace meses, ya está dejando huellas en el tiempo que hace en distintas partes de la Argentina. Las lluvias intensas, el calor fuera de lo común y las tormentas severas son las principales amenazas para los próximos meses.
El litoral argentino y la provincia de Buenos Aires son dos de las zonas más mencionadas en los pronósticos. En esas regiones, las lluvias pueden volverse un problema serio si se acumulan en poco tiempo, saturando el suelo y generando anegamientos. Al mismo tiempo, el calor extremo es una amenaza para la salud, especialmente en las grandes ciudades donde el acceso a espacios frescos no siempre está garantizado para todos.
Los expertos recomiendan que las familias, los municipios y las provincias armen planes de contingencia antes de que lleguen los momentos más críticos. La información fue publicada por LA NACION, que advierte que el pico del fenómeno podría concentrarse entre diciembre y febrero.







