El área nuclear oficial cuestionó el funcionamiento histórico del organismo y anticipó cambios para orientarlo a resultados y autosustentabilidad.
El gobierno nacional anunció una reestructuración integral de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con el objetivo de corregir ineficiencias y avanzar hacia un esquema que permita generar ingresos propios. La iniciativa forma parte de una revisión más amplia del funcionamiento de organismos públicos.
El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, cuestionó el desempeño histórico de la entidad y sostuvo que durante años fue utilizada con fines políticos, lo que derivó en un crecimiento de personal sin el desarrollo paralelo de fuentes de financiamiento.
En ese sentido, el funcionario señaló que se promovieron proyectos con fuerte inversión pero sin plazos definidos ni resultados concretos para la sociedad. Según su diagnóstico, esta dinámica contribuyó a una estructura sobredimensionada y poco eficiente.
También apuntó a la organización interna del organismo, al remarcar que más de la mitad del personal se concentra en tareas administrativas. A su entender, la superposición de procesos y circuitos de gestión incrementa costos sin mejorar la capacidad operativa.
Ramos Napoli advirtió que este esquema impacta negativamente en el desarrollo profesional dentro del sector, al limitar la capacidad de ofrecer servicios competitivos en el mercado nuclear, tanto a nivel local como internacional.
Frente a este panorama, el gobierno trabaja en una transformación junto a equipos técnicos para reconvertir la CNEA en un organismo enfocado en investigación y desarrollo con capacidad de autofinanciamiento. La reforma, que aún no fue detallada, buscará modificar el modelo de funcionamiento y priorizar resultados concretos.








